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viernes, 11 de mayo de 2012

I Festival Gastronómico y del Mar

¡Qué feliz estoy! Acabo de encontrarme en la calle con un cartel anunciando este festival gastronómico y ¡tiene tan buena pinta! No sólo porque nos darán tapa+bebida a cambio de dos euros en los nueve restaurantes participantes de la zona, sino porque este evento también  nos trae un mercadillo artesanal, regatas, exposiciones, cursos de fotografía, degustaciones de camarones autóctonos ¡Y hasta realización de programas de radio en directo!

En una sola palabra: COMPLETÍSIMO.


Ya estoy deseando que llegue el 25 de mayo :)

Recuerden que el festival es de viernes a domingo, en el barrio costero de San Cristóbal. Si no saben bien donde se encuentra, consulten la localización.

En este enlace podrán encontrar todas las actividades que se van a realizar, con hora y localización.

http://www.laspalmasgc.es/120511%20Triptico%20san%20cristobal.pdf

Espero verlos allí a todos.

Saludos.

viernes, 20 de enero de 2012

La cofradía de pescadores de San Cristóbal

En estos días en los que todos estamos haciendo esfuerzos para no gastar demasiado después de los excesos hechos en Navidad, les traigo un restaurante en el que podrán comer bien a un precio excelente.

Estoy hablando de la Cofradía de Pescadores de San Cristóbal. Para mí era desconocido hasta hace poco, ya que, dada su ubicación, está un poco “escondido”, pero sé de buena tinta que es un lugar muy popular y que sobre todo los fines de semana se llena de gente. Se encuentra al final de la calle Estribor, en la explanada del muellito que ahí se encuentra.

El local tiene una agradable terraza, aunque también una zona interior amplia que funciona como comedor. El mobiliario es el básico y el ambiente en general es bastante sencillo. 

Tienen una oferta basada en productos frescos y sobre todo del mar. Normalmente es el camarero el que recita los platos del día, aunque si se quiere la carta se puede pedir.

De primeras te ponen pan con alioli, y he de decir que éste era excelente.

Lo que pedimos ese día fue:
  • Papas con mojo: correcta cantidad de papas y el mojo, servido aparte para los que no gusten, estaba espesito que es la modalidad que yo prefiero, además de buenísimo, claro está.
    • Atún adobado: este tradicional plato que sirven sin acompañamiento alguno, está muy bien hecho, con un gusto muy sabroso.
    • Gofio escaldado: muy diferente a todos los que he probado hasta ahora. Para mi gusto estaba un poco amargo, aunque al resto de los acompañantes de mi mesa les gustó mucho. Así que tendrán que probarlo ustedes mismos.
    • Calamares fritos: los calamares también vienen sin acompañamiento, pero lo más importante en este plato que es el sabor y la ternura, lo pasa con nota.
    • Croquetas: sabor aceptable pero textura un tanto pastosa.
    La oferta del postre se limita a los de una conocida marca de postres “caseros”. Nosotros pedimos dos mousses de chocolate y un flan.

    Resumiendo: cuatro personas, con lo dicho más cuatro refrescos salió por 32.20 € ¿No es un precio imbatible?

    Les recomiendo este restaurante para aquellos días en los que les apetezca comer fuera de casa, pero como si estuvieran en ella, y además pagando poco.

    Un saludo y hasta la próxima

    viernes, 23 de septiembre de 2011

    Los Botes II

    Después de un tiempo sin ninguna nueva entrada (la famosa crisis) vuelvo con este restaurante, relativamente nuevo en cuanto a su ubicación, pero no en cuanto a su nombre y cocina.

    Supongo que la mayoría de los grancanarios conocen el restaurante Los Botes, situado en la avenida principal de San Cristóbal. Pues ahora, han abierto nuevo local para así desahogar un poco el original, que casi siempre está lleno, e incluso a veces hay que coger número.

    Este nuevo emplazamiento está muy cerca, exactamente al principio del barrio, en sentido Sur-Norte.



    Hay que ser rápido para meterse por la misma calle del restaurante, ya que está saliendo directamente desde la autovía, y uno no puede frenar alegremente, porque los coches de atrás seguro que se pondrían a tocarnos la pita. Dicha calle es una cuesta hacia abajo, bastante empinada al principio, en donde se puede aparcar con facilidad. En cualquier caso, bajando y a la derecha hay un aparcamiento de tierra que le pertenece.

    Es un edificio de dos pisos, con comedor en ambos. Hay que tener en cuenta que el servicio femenino está en la planta de arriba, y la única forma de acceder es por escaleras. Cada planta tiene grandes ventanales con vistas al mar, y pueden abrirse para que entre la brisa, ya que no tienen aire acondicionado.

    El mobiliario es desigual, es decir, hay sillas de varios tipos mezcladas en las mesas. El lado positivo es que pueden elegir la que más les guste.

    De primeras ponen en la mesa, mojo rojo y alioli (muy bueno), pan (uno para tres personas) y pan bizcochado.

    Cuando fui (entre semana y en la hora del almuerzo) solo había dos camareros, pero los platos salieron con mucha rapidez. Eso sí, solo tienen una carta, y no fuimos afortunados en ese sentido. De todas formas, la camarera nos recitó los platos que nos podía ofrecer, y elegimos en base a eso. No nos nombró nada de pescado fresco, pero vimos que servían a otras mesas unas viejas fritas con muy buena pinta.

    • Gofio escaldado: el tamaño era quizás más pequeño del que suelen servir en otros restaurantes, pero junto con el resto de comida, fue suficiente. Tenía buena textura, aunque menos sabor a pescado de lo que me gusta. A pesar de esto último, estaba bueno. ¡Ah! También faltó la típica cebolla morada que suele acompañarlo.

    • Queso empanado con mermelada: nos sirvieron media ración. Considero que en vez de mermelada, lo que nos pusieron era sirope de fresa. Aún así, le daba el toque dulce que le sienta tan bien al queso. Buena cantidad para ser una media.

    • Calamares Fritos: acompañados con un cuarto de limón. Estaban muy buenos de sabor y tiernos. La cantidad también era adecuada. ¿Qué más se le puede pedir a este plato? Quizás una guarnición, pero como pueden ver, en este restaurante no se lleva.

    • Pulpo a la plancha: tan bueno y tan tierno como los calamares. El sabor ganaba mucho si se le añadía un chorrito de aceite de oliva (servido en mesa desde el principio).


    Para los postre no había demasiada variedad, ni ninguno fuera de lo normal. Pedimos un polo, y:

    • Arroz con leche: Formato pequeño, bastante cremoso y dulcito. A mí me gustó, pero quizás a algunos les parecería empalagoso.


    Como ven es un sitio sencillo, sin complicaciones, para comer sin protocolos y con precios muy asequibles.

    Nosotros éramos tres y nos quedamos muy llenos.

    Con cerveza, agua, refresco y dos cortados, el total fue de 36.10 €

    Barato ¿no?

    Espero que hayan disfrutado de esta opinión.

    Un saludo a todos.